Revista Mansiegona

MENSAJE DIRIGIDO AL CIELO

      Repasando en mis archivos me he encontrado con un gran poema de amor que su autor tuvo la deferencia de dejármelo copiar.
Era el año 1998 cuando Julio Sanz, ya viudo de su añorada mujer de toda la vida, Delfina, le escribió los versos que más abajo transcribo.
Literariamente se han escrito mejores poesías de amor, pero con tanta emoción muy pocas.
Por eso creo que en esta página vale la pena reproducirla.
Y por el recuerdo del tío Julio, y también para quienes le quisimos a él y a su Delfina, siguen sus versos.

Joaquín Esteban Cava


Julio-Sanz

MENSAJE DIRIGIDO AL CIELO PARA MI DELFINA QUERIDA

Yo te escribo este mensaje
Para mandártelo al cielo
Y te lo pongo el primero
Para seguir demostrando
Que es de verdad que te quiero.

Voy para Lagunaseca,
Pueblo que mucho estimé,
Y a todas partes que miro
Mi Delfina no se ve.

Ni que mire a la Asomailla,
Ni a los espinos del Prado,
Me vengo pa Masegosa
Muy triste y desconsolado.

Tus creencias religiosas
Creo las haya cumplido;
Y si ya estás en el cielo
Ya las habrás recibido.

Yo te he ofrecido seis misas,
Te lo tenía prometido,
Tres son dichas en tu pueblo,
Las otras tres en el mío.

Cuando voy a comulgar
Y al tomar la comunión,
Siempre me acuerdo de ti:
Respeto tu tradición.

Con respecto a tu familia,
De tu hermano y mi cuñada
Y de sus queridos hijos
No tengo quejas de nada.

Pensamiento, déjame,
Que yo pueda descansar;
Las cosas que me recuerdas
Yo no las puedo olvidar.

Pensamiento, déjame,
Que me he quedado solito
Y no tengo más consuelo
Que aquel amor infinito.

Aunque no estás a mi lado
No dejo yo de escribir
Y cuando suena la puerta
Pienso que puedes venir.

Aunque tú estés en el cielo
Y yo estoy en esta vida,
Aún sigo recordando
Lo mucho que te quería.

Cuando voy a comulgar
Siempre voy con devoción
Y al regresar a mi banco
Te vuelvo en el corazón.

Camino a Lagunaseca
Para mí ha entristecido,
Por mucho que lo pasee
Nunca te vendrás conmigo.

Adiós Delfina querida,
Te di un adiós para siempre,
Y después de aquél adiós
Siempre te llevo en la mente.

He manchado algo el papel
Según estoy escribiendo;
No tengo las manos sucias,
Que son lágrimas de amor
Que a mis ojos van viniendo.

Tu querido esposo,

Julio Sanz

Responder

Su dirección de email no será publicada. Loa campos requeridos están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>